<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912</id><updated>2012-02-16T06:15:47.515-08:00</updated><title type='text'>el tedio final</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>24</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-611883112996418442</id><published>2009-07-29T10:36:00.000-07:00</published><updated>2009-07-29T10:38:51.119-07:00</updated><title type='text'>epitafio</title><content type='html'>Aquí yace el rey de la simulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Aquí yace el rey de la simulación?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-611883112996418442?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/611883112996418442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=611883112996418442' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/611883112996418442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/611883112996418442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2009/07/epitafio.html' title='epitafio'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-2147588041080864743</id><published>2009-04-28T19:45:00.000-07:00</published><updated>2009-04-28T19:46:33.019-07:00</updated><title type='text'>Malditos cerdos</title><content type='html'>Tengo gripe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-2147588041080864743?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/2147588041080864743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=2147588041080864743' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2147588041080864743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2147588041080864743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2009/04/malditos-cerdos.html' title='Malditos cerdos'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-3500713617551352965</id><published>2009-01-22T11:58:00.000-08:00</published><updated>2009-01-22T13:08:41.071-08:00</updated><title type='text'>flores para don ricardo</title><content type='html'>No lo conozco. O lo conozco demasiado. Ya se sabe que esta nueva dimensión de la cercanía abre zanjas oscuras y misteriosas en el lomo más fiero y en el rostro más fuerte. ¿O es al revés? Yo no sé. Nos tratamos sin vernos las caras, sin movernos de nuestros respectivos destierros, yo en el D.F. y él en algún rincón canadiense. Aunque en el último tiempo don Ricardo sí anduvo ejercitando el desplazamiento innecesario, la búsqueda absurda de una identidad sin remedio. Yo sí vi su cara, fisgoneando por entre unas cortinas chillonas y grasientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que fue a raíz de alguna de mis listas. O quizás nos acercó una mutua admiración por el maestro-niño. Quién sabe. Por mi parte hurgaba dentro de su caja de cartón con agrado y constancia. Pese a no ser un joven narrador de mi patria, a veces lo parecía. Había comenzado a leer con compulsión. Y como ellos, estaba enganchado del papel. Pero también del alcohol.&lt;br /&gt;Entonces comenzó a acosarme. Con la misma pertinacia de algunos jóvenes narradores que no descansan hasta conseguir mi e-mail, para bombardearme luego con peticiones sin sentido: un artículo para una revista, un consejo, un lanzamiento al vacío. Sólo una diferencia, sus correos nunca trajeron palabras hirientes contra algún joven o no tan joven narrador de mi patria. Su curiosidad por saber qué escribían ellos, los jóvenes narradores de mi patria y la suya, no tenía límites, y al poco andar se convirtió en un amor sincero y puro. La curiosidad, ya se sabe, es la antesala del amor y del bolero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Ricardo me pidió que lo guiara. Le dije que el único consejo que podía darle era que se mantuviera atento a mis listas y que siguiera escribiendo su vida minuciosamente. Fue la época en la que ya planeaba el regreso. Traté de desalentarlo, a veces hasta con exceso de vehemencia. Recuerdo un intercambio de opiniones de entonces. Le dije: sáqueselo de la cabeza, don Ricardo, la patria nos ha dejado a ambos para siempre, aunque por distintas razones. Podríamos decir, como algunas diosas iluminadas de entusiasmo y afectación, que la patria no existe. Pero es mentira. La patria existe, la patria es, la patria está. Pero allá lejos, fuera de nuestro alcance. Es el problema de haber jugado con las palabras a la ruleta rusa, don Ricardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su respuesta no dejó de sorprenderme. Más que nada por el tono. Cierto atrevimiento impropio en sus modos más bien comedidos y respetuosos. Dijo: No crea que soy tan huevón, doctor, no me subestime como a todos sus jóvenes narradores. Hemos hecho maravillas con las palabras. Y entiendo perfecto el dolor que eso conlleva. Entiendo que con los pies en el barro nuevamente, ese barro que se forma al final de la calle, con la lluvia inclemente del invierno maulino, no tendré más alternativa que guardar silencio. No me asusta. Nací, quizás, para eso. No como usted, que pese a sus pataletas ahí sigue, traficando. Y por favor no me diga más “don”, que podría ser su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendí que probablemente estaba borracho. Y supe también que ya iba en camino de regreso.&lt;br /&gt;Fueron correos extenuantes los que vinieron a partir de entonces. Le sugerí que los subiera, que sus amigos y amigas virtuales se lo agradecerían, pero don Ricardo estaba empeñado en dejarme como único testigo de su desacierto. Me habló de un marzo caluroso en Santiago. De un encuentro extraño con un ciego, en la Plaza de Armas, el mismo día en que bajó del avión y se fue a quedar en una pensión llena de peruanos. De sus posteriores caminatas por Recoleta, como un fantasma, sin que nadie lo reconociera y sin que él reconociera a nadie. Tomó cerveza, se peleó con el dueño de una shopería por unas papas fritas recalentadas, hojeó los diarios nacionales, en papel, y a la semana ya se los supo de memoria. Me dijo que había comenzado a entenderme, porque muchas veces leyó mis escritos sin saber exactamente a qué me refería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró por casualidad a un recital poético. Él sólo quería comer papas fritas, dijo. En sus pocos días en Chile se había vuelto un adicto a las papas fritas. Papas fritas con cerveza, esa era su dieta. Entró a una cantina. A una fuente de soda, aclaró, de esas iguales a las que recordaba, que ya son pocas en Santiago, doctor, pero son. Descubrió alguna en Independencia, por ejemplo, otra en el centro, entre una tienda de sombreros y una de zapatos a granel. Y esa fuente de soda perdida en una esquina de Providencia, donde entró por papas fritas y se encontró con poetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hay algo más triste que los jóvenes narradores de la patria, doctor, esos son los jóvenes poetas de la patria, dijo. Me describió a un grupo de jóvenes barbones recitándose entre ellos unos poemas llenos de entereza moral y de lecturas. Era como si estuvieran dando un examen frente a una comisión de doctorado en letras, dijo, y ante un tribunal de honor y disciplina al mismo tiempo. Era como si el público –que eran ellos mismos- pudiera denunciarlos en cualquier momento ante la autoridad vigente. No intercambió palabras con nadie, aunque imaginó que alguno de esos jóvenes y melancólicos poetas podía quizás haber leído su blog en alguna de sus tantas noches de aburrimiento. Se imaginó parándose sobre una mesa y gritando: Yo soy Ricardo Flores Rovira, aquí me tienen, hagan conmigo lo que quieran. Luego pidió la cuenta y se fue justo cuando uno de los jóvenes explicaba que el siguiente poema pertenecía a una trilogía de textos en prosa sobre el desarraigo y el imperialismo cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También me contó de su regreso a Romeral, de ciertas tías y tíos que no sería capaz de identificar, idénticos a otras tías o tíos que dejó hacía ya más de quince años. O quizás eran los mismos, dijo, sentados en sus mismas sillas de mimbre, con los mismos dientes careados y no otros, las mismas grietas en la piel, las risas desencajadas, los comentarios lapidarios y los cuentos de dudosa moraleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de algunas semanas de silencio me avisó que había estado investigando en los anales de la biblioteca municipal, en los archivos del juzgado, en Curicó, entre algunos testigos civiles y militares, y que necesitaba comunicarme algo. Personalmente. Un descubrimiento. Usted ya sabe a lo que me refiero, doctor ¿Verdad? Por supuesto, ya nunca más le respondí. Ni siquiera cuando me comunicó que llegaba al DF, una tarde nubosa de agosto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante varias semanas evité salir de la casa. No me fue difícil, había entrenado durante largos años para eso. Miraba, eso sí, por entre las cortinas del living. Autos japoneses, un camión de mudanzas que siempre pasaba vacío, niños con uniforme corriendo hacia la escuela y mi amiga Lili, con sus lentes oscuros y sus bototos de la central de trabajadores, caminando lento hacia la Higuera. Dos veces tocó el timbre y se quedó esperando. Llamaba a Manseca a través de la juntura del portón y él, pese a mis gestos de amenaza, no dejaba de ladrar y mover la cola. Lili siempre fue su favorita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que una tarde lo descubrí escudriñando las fachadas de las casas de Arturo Ibáñez. Tenía un mapa en la mano y un bolso azul colgando del hombro. Miraba las casas como si las tasara. Detuvo a una mujer gorda y le preguntó algo. Ella levantó los hombros y siguió su camino. Al poco andar, sin embargo, giró para mirarlo de nuevo. Don Ricardo estaba justo frente a mi casa, en la vereda contraria, mirando el piso como si intentara recordar algo. Lo había imaginado más bajo y más moreno. No era alto, pero sí corpulento, y aunque de pelo negro y liso, su piel era extremadamente blanca, como la de un marino noruego. Miro otra vez el mapa y luego siguió escrutando las casas del barrio. Volvió a pasar un par de veces esa semana. Después nunca más volví a verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que se tejen entorno a su silencio algunas hipótesis. Que volvió a la pensión en el centro de Santiago, saludó a algunos peruanos, se encerró en su pieza, se desnudó y se pintó entero de rojo, se metió un pepino en el culo y se ahorcó con un cinturón de cuero de foca que compró antes de partir de Quebec; a sus pies dejó abierto el último libro que logró deslumbrarlo, a modo de homenaje. Que volvió a Romeral y en su casa de infancia, sin televisión ni computadora, toma todo el día cerveza y come las papas fritas que le preparan especialmente para él en el pool de la señora Toña. Que su mujer, una rumana estricta y buena moza, llegó a Chile con sus dos hijos y, después de internarlo en una clínica de rehabilitación alcohólica, partieron todos juntos de regreso a Canadá; ahora viven felices en una casita sobre las colinas nevadas. Que se subió a un taxi acá en el DF y el chofer se lo llevó a la Colonia Palmitas, donde cuatro tipos lo tuvieron varios días en la pieza trasera de un prostíbulo, golpeándolo de día y de noche, y pidiéndole un nombre a quien reclamar el rescate. Don Ricardo no tenía a quien nombrar, de modo que se mantuvo en silencio hasta que lo soltaron. Desde entonces vaga por el DF, feliz e indocumentado, sin recordar nada de tantos golpes que le dieron en la cabeza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-3500713617551352965?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/3500713617551352965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=3500713617551352965' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/3500713617551352965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/3500713617551352965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2009/01/flores-para-don-ricardo.html' title='flores para don ricardo'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-4272203139661611807</id><published>2008-12-03T13:29:00.000-08:00</published><updated>2008-12-03T13:35:11.740-08:00</updated><title type='text'>desgranados</title><content type='html'>Un joven narrador de mi patria  me envía una copia digitalizada de un manjar anclado en las nostalgias veraniegas. Me dijo que necesitaba sopesar su propio ranking con el mío, porque si esperaba a la señorita Espinosa, con ese, estaba perdido: demasiados odios reunidos en un solo libro debe haberle provocado un síncope.  Eso me dijo el joven en el mail al que adjuntó el PDF. No daré su nombre,  para  evitar que sea sometido a escarnio. La estigmatización es una vieja práctica en la historia narrativa de mi patria.  De cualquier modo he disfrutado la degustación, aunque hay más porotos viejos de los que hubiese deseado. Me gustan los tiernos, ya se sabe, crujientes, sin esos pelos odiosos que llegan con el tiempo. Las conclusiones son sencillas. Es evidente que el instigador les sacó varios cuerpos de ventaja a los otros: es muy probable que partiera antes, que eliminara a los competidores más fuertes, que abusara de su rol de chef.  El maestro-niño muestra la hilacha; se extraña a Nona Fernández, a Pedro Lemebel y a Sergio Missana; la agrupación por orden alfabético demuestra una vez más su eficacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi orden, en cambio, es de mejor a peor, resignado como estoy a esta minuciosa labor de perder el tiempo. Aquí va:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-     Matamala, Tito&lt;br /&gt;2-     Gómez, Andrés&lt;br /&gt;3-     Mellado, Marcelo&lt;br /&gt;4-     Bisama, Álvaro&lt;br /&gt;5-     Simonetti, Marcelo&lt;br /&gt;6-     Contreras, Larissa&lt;br /&gt;7-     Azócar, Pablo&lt;br /&gt;8-     Kaiser, Cristián&lt;br /&gt;9-     Elphick, Lilian&lt;br /&gt;10- Jara, Ximena&lt;br /&gt;11- López-Aliaga, Luis&lt;br /&gt;12- Collyer, Jaime&lt;br /&gt;13- Labbé, Carlos&lt;br /&gt;14- Ayala, Ernesto&lt;br /&gt;15- Iturra, Carlos&lt;br /&gt;16- Apablaza, Claudia&lt;br /&gt;17- Basso, Carlos&lt;br /&gt;18- Jara, Patricio&lt;br /&gt;19- Tromben, Carlos&lt;br /&gt;20- Viera-Gallo, María José&lt;br /&gt;21- Rolleri, Gianfranco&lt;br /&gt;22- Meruane, Lina&lt;br /&gt;23- Baradit, Jorge&lt;br /&gt;24- Costamagna, Andrea&lt;br /&gt;25- Muñoz Valenzuela, Diego&lt;br /&gt;26- Ortega, Francisco&lt;br /&gt;27- Torche, Pablo&lt;br /&gt;28- Cabrera, Alejandro&lt;br /&gt;29- Meier, Sergio&lt;br /&gt;30- Zambra, Alejandro&lt;br /&gt;31- Jeftanovic, Andrea&lt;br /&gt;32- Díaz Eterovic, Ramón&lt;br /&gt;33- Sepúlveda, Alfredo&lt;br /&gt;34- Radrigán, Flavia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-4272203139661611807?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/4272203139661611807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=4272203139661611807' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4272203139661611807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4272203139661611807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/12/desgranados.html' title='desgranados'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-6015154017431909636</id><published>2008-11-23T21:35:00.000-08:00</published><updated>2008-11-23T21:41:08.489-08:00</updated><title type='text'>razones morales que justifican la beligerancia moral de patricia espinosa:</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-6015154017431909636?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/6015154017431909636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=6015154017431909636' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/6015154017431909636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/6015154017431909636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/11/razones-morales-que-justifican-la.html' title='razones morales que justifican la beligerancia moral de patricia espinosa:'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-8144746607441605130</id><published>2008-11-08T05:18:00.000-08:00</published><updated>2008-11-08T14:10:07.398-08:00</updated><title type='text'>adicción</title><content type='html'>Acromatopsia. El oftalmólogo pronunció la palabra deleitándose en su laberíntica. Lo habitual es su transmisión genética. Algunos casos extraños, como el mío, se provocan por algún tipo de accidente. Un trauma que afecta los capilares de la retina. En resumen, veo el mundo en blanco y negro. Algunos especialistas creen que es un síntoma que anticipa el Alzheimer. Da igual. Uno ya sabe que no es posible luchar contra las enfermedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí están ahora las coloridas fachadas de Coyoacán en blanco y negro; las tortugas; mi perro Manseca, la pantalla de la computadora. Lo más extraño es la sangre. La sangre intensamente negra. No es en nada diferente a las dos líneas de cerámica que atraviesan el pasillo de mi casa larga, como rieles de un tren que conduce a ninguna parte. O a la tierra de un macetero que no riego hace meses. O a mi bata de levantarme. Sangre. Sangre negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo leí en un graffiti hace algunos días, al costado de una academia de conductores: “no puedes matar lo muerto”. Abajo, casi chocando con la vereda, una firma: Paynar. ¿Cómo vivir entonces sin un blog? Es un asunto de opciones, de falta de. No somos pecadores porque pecamos, pecamos porque somos pecadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo siento una adicción malsana por los jóvenes narradores y narradoras de mi patria. Se me han metido dentro como un veneno. Pero ellos me están dejando sólo. Desprecian los blogs y, según he sabido, pretenden publicar sus libros en papel. Voluntades delirantes que chocan, sacan chispas. Son adictos igual que yo. Es la naturaleza del cuerpo. Ellos son adictos al papel, no pueden vivir sin el papel. La falta de papel los pone violentos. Leen libros de papel para olvidar que están enfermos. Uno tras otro. Huelen sus páginas, recorren con las yemas de los dedos su geometría predecible. Se alivian un poco. Pero la sed vuelve, no se acaba nunca. Una sed por la cual son capaces de traicionar a sus amigos. Se enfrentan unos con otros, poseídos, sacan chispas. Pero no hay salida. No hay descanso. Los árboles no son infinitos. Lo describe Dante en el séptimo círculo: Árboles sangrantes esperando el día del Juicio donde todos nos colgaremos de nuestras propias ramas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La culpa nos vuelve vulnerables primero. Después nos pone violentos. Somos víctimas y secretamente queremos ser victimarios. Colaborar con el mal, conseguir que se cumpla su mandato. Decimos ‘no’ sin énfasis, sin fondo, histriónicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga Lili dice que es mentira que quienes no aprenden de la historia están condenados. Es mentira por una razón simple: no existe la historia, todo lo que somos está eternamente en nosotros. La sangre negra seguirá siendo derramada, por los siglos de los siglos. Y nadie es inocente. Mi amiga Lili también vive en Arturo Ibáñez, a ocho cuadras de mi casa, en dirección a Magdalena. Habla de Kierkegaard y de &lt;em&gt;El show de los sueños&lt;/em&gt; con idéntica propiedad. Vive sola igual que yo. Usa lentes oscuros porque dice que le molesta la luz del día. Cubre los espejos de su casa porque dice que su imagen se le antoja monstruosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jóvenes narradores y narradoras de mi patria ya no pueden comer, ni dormir, ni salir a la calle, ni cagar tranquilos. Necesitan satisfacerse. Yo tampoco puedo comer, ni dormir, ni salir a la calle, ni cagar tranquilo. Pero mi sed es otra. Ellos necesitan del papel, yo los necesito a ellos. Por eso imagino una y otra vez una gran fiesta. Todos los narradores y narradoras de mi patria reunidos en esta casa larga. Los viejos y los jóvenes. Los vivos y los muertos. Sueño idiota, de viejo que coquetea con el Alzheimer. Es una fiesta formal, de gala. Un piano suena de fondo. Entonces agradezco a todos su presencia. Es la señal. Los más jóvenes lo saben y de inmediato se lanzan sobre los viejos. La fiesta ha comenzado. A mordiscos le arrancan sus partes, chupan su sangre y la escupen sobre el piso. Ahora suena un hip-hop. Cypress Hill. Yo observo todo sentado en mi sillón viejo. Observo en blanco y negro. Orejas desgarradas sobre la alfombra, ojos pisoteados, sangre, sangre negra. Primero es un trepidar constante de dientes que trabajan. Luego risas. El final es hermoso. Todos desnudos, ellos y ellas, se lamen unos a otros, se limpian, minuciosos, solidarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso de mi visita al oftalmólogo pasé frente a la casa de mi amiga Lili. Dudé, pero finalmente golpeé su puerta. Necesitaba pronunciar la palabra en voz alta. Sentir su textura. Insistí algunos minutos pero nadie abrió la puerta. Acromatopsia. Acromatopsia. Escribirla no es lo mismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-8144746607441605130?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/8144746607441605130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=8144746607441605130' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/8144746607441605130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/8144746607441605130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/11/adiccin.html' title='adicción'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-7476570719012357744</id><published>2008-11-03T06:26:00.000-08:00</published><updated>2008-11-03T06:27:10.346-08:00</updated><title type='text'>mi lucha II</title><content type='html'>Perdí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-7476570719012357744?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/7476570719012357744/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=7476570719012357744' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/7476570719012357744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/7476570719012357744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/11/mi-lucha-ii.html' title='mi lucha II'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-8229803368407512973</id><published>2008-10-05T09:31:00.001-07:00</published><updated>2008-10-05T17:48:18.971-07:00</updated><title type='text'>mi lucha</title><content type='html'>Ya bordeaba los cuarenta cuando, vagando por San Diego, entré al Teatro Caupolicán y tuve por primera vez frente a mis ojos la más nítida y didáctica representación de la existencia. Era Tino Benvenutti contra La Cobra, encaramados en un ring chillón y acolchado por todas partes. Era un público que se inventaba el entusiasmo y se convertía con gusto en pantomima, era un relator que manejaba a medias los rudimentos de la elocuencia, era una lucha sangrienta y poco caballerosa, donde en un momento incierto La Cobra le arrancó los ojos a Tino y el estruendo de la multitud me apretó la boca del estómago y casi pierdo la conciencia. El bien y el mal enfrentados en un cuadrilátero de mentira, las preferencias marcadas hacia Benvenutti y un niño que lloraba a mi lado por los ojos del héroe que reptaban como cucarachas por la lona celeste. Más tarde los militares se apropiaron del espectáculo y por medio de la Televisión Nacional le dieron el glamour macabro y pretencioso de los ochenta. Pero a mí entonces ya no me importaba. Ya vivía en México y en el Arena Coliseo del DF había presenciado jornadas gloriosas de sudor y sangre, donde El Solitario, Septiembre Negro, Iván El Bronco y Ángel Azteca conseguían que el aire caldeado de la noche se convirtiera en un ventarrón de vida pura y definitiva, donde la muerte estaba tan cerca y tan lejos que sólo cabía homenajearla con un escupo verde sobre el cemento de las graderías. Luego el pisotón soberbio, la burla, la confirmación de formar parte, por el momento, del espectáculo. Aunque por sobre todos, La Máscara Sagrada. Una presencia sin boca, una hecatombe interior sin espacio siquiera para la queja. Tigre blanco, erguido en el centro del ring con su capa roja, visible hasta desde la última fila de la galería y, sin embargo, oculto del mundo tras una máscara rígida, verde y negra, con sólo dos boquetes para los ojos. Una pira ardiendo sobre su cara, escondiéndolo para siempre, vocación inapelable por el gesto coreográfico sin nombre propio, la figura humana en su representación de majestuosidad y farsa, en su lucha insolente y memorable, su inútil intento por vencer la nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-8229803368407512973?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/8229803368407512973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=8229803368407512973' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/8229803368407512973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/8229803368407512973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/10/mi-lucha.html' title='mi lucha'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-4785929187816820619</id><published>2008-09-13T11:54:00.000-07:00</published><updated>2008-09-13T11:56:26.218-07:00</updated><title type='text'>diez consejos para los críticos de mi patria</title><content type='html'>1-     No escuchen las delirantes teorías conspirativas de los jóvenes narradores de mi patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2-     Lean los libros de Anagrama antes de comentarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3-     Exijan a sus editores que les reduzcan los caracteres y les suban el sueldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4-     Renueven su licencia de opinólogos y reclamen su asiento en los programas de farándula. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5-     Mediten bien antes de convertirse en narradores de mi patria. El maestro-niño como siempre les marcó el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6-     Pidan al Estado el montepío que les corresponde por la temprana muerte del gran maestro y una pensión que les garantice una vejez tranquila, acorde con la heroica  misión que les encomendó la patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7-     Para mandar recados utilicen el Messenger. Es más rápido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8-     Incorpórense a la cruzada de Mario Waissbluth y,  a parte de vestir una prenda verde, ejerzan como profesores de castellano hasta el 2020.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9-     Compilen sus mejores críticas y postulen a algún fondo de fomento al libro y la lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10-  Sigan resistiendo ante la mediocridad del autor chileno. De todos modos, ubiquen desde ya la salida de emergencia&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-4785929187816820619?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/4785929187816820619/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=4785929187816820619' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4785929187816820619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4785929187816820619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/09/diez-consejos-para-los-crticos-de-mi.html' title='diez consejos para los críticos de mi patria'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-87706797124772084</id><published>2008-08-23T09:54:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T12:20:48.995-07:00</updated><title type='text'>una especie de diario</title><content type='html'>Tengo tortugas en mi casa. Son dos. Dos tortugas en una pecera. No miden más de seis centímetros, aunque una es algo más grande que la otra. Se mantienen inmóviles largo rato, arrimadas a dos gruesas piedras de una textura que me recuerda el Gran Cañón del Colorado. A veces patalean y se desplazan de un lado a otro como si jugaran. Y asoman sus cabezas por sobre la superficie del agua. Lo más llamativo no es el caparazón, sino la plataforma inferior. Un escudo de tonalidades amarillas, con pequeñas manchas negras. No tienen nombre, ni lo tendrán nunca. Pero es necesario alimentarlas dos veces al día. Y mantener el agua en veinte grados. Una de ellas, la más grande, se quedó ayer atascada entre el termostato y el vidrio posterior. Permaneció ahí durante varias horas. Incluso pensé que no lograría sobrevivir. Al principio movía sus patas con rapidez, alternando las delanteras y las traseras. Después se quedó quieta. Más tarde ocultó la cabeza. A la otra tortuga no parecía importarle demasiado. Incluso se comió su ración de Reptomin. No sé cómo ocurrió. En algún momento me distraje leyendo el blog de un joven narrador de mi patria. Sus historias tienen el encanto de lo purulento. Temo por él, lloro y rezo en las noches por él. Quisiera advertirle, decirle que ya es tarde, que haga deporte, que rece en las noches sin pedir nada, que sólo escuche su murmullo herido y lo sienta extinguirse poco a poco hasta que se haga silencio. Me distraje en eso. Y cuando volví la vista a la pecera, la tortuga ya estaba libre. Subía y bajaba moviendo sus patas sin urgencia. La otra había regresado a la piedra. Parecía ser parte de la piedra. Al verla ahí, inmóvil, se me ocurrió la idea. Volveré a las pistas. Escribiré una novela sobre tortugas. Sobre dos tortugas que no tienen nada que decir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-87706797124772084?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/87706797124772084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=87706797124772084' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/87706797124772084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/87706797124772084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/08/una-especie-de-diario.html' title='una especie de diario'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-1221067324182287683</id><published>2008-06-28T12:55:00.000-07:00</published><updated>2008-06-28T18:03:53.034-07:00</updated><title type='text'>diez consejos para los editores de mi patria</title><content type='html'>1- Inviertan en un buen par de audífonos para sus iPod. Así no escucharán los quejidos plañideros de los narradores de mi patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2- No escriban novelas ni cuentos. Contesten los mails.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3- Incentiven la lectura a través de una campaña de promoción de los próximos tres Premios Nacionales de Literatura. A saber, Germán Marín, Sergio Gómez, Carlos Labbé. En ese orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- No den explicaciones de lo que no publican. Intenten explicar, eso sí, lo que publican. Partamos con &lt;em&gt;El barco de ébano&lt;/em&gt; (Mondadori), &lt;em&gt;Una burguesa rebelde&lt;/em&gt; (Planeta), &lt;em&gt;Sábanas rojas&lt;/em&gt; (Alfaguara) &lt;em&gt;Qué sabe nadie&lt;/em&gt; (ediciones B).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5- Piensen desde ya en “La Gran Carlos Orellana”: no olviden que la memoria es frágil y la vida corta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6- Lean los blogs de los jóvenes narradores de mi patria y lloren de pena o asco frente a la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7- Procreen entre ustedes a los sucesores. Andrea I con Sergio El Grande, Andrea II con el Príncipe Carlitos. Reconozcámoslo, no hay muchas alternativas fértiles que den garantía de consistencia genética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8- Firmen un acuerdo para compartir a los cuatro mejores narradores de mi patria. A saber, Pablo Simonetti, Carla Guelfenbein, Roberto Ampuero, Hernán Rivera Letelier. Y hagan la correspondiente vaca en dólares para prorratear los derechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9- Repartan desde ya los saldos de Marcelo Lillo entre los Blockbuster y Lider de Valdivia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10- Sigan resistiendo ante la mediocridad del lector chileno. De todos modos, ubiquen desde ya la salida de emergencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-1221067324182287683?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/1221067324182287683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=1221067324182287683' title='38 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1221067324182287683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1221067324182287683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/06/diez-consejos-para-los-editores-de-mi.html' title='diez consejos para los editores de mi patria'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>38</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-1774971107876753658</id><published>2008-06-13T20:33:00.000-07:00</published><updated>2008-06-13T20:46:58.087-07:00</updated><title type='text'>sueño ligero con Poli Délano</title><content type='html'>&lt;strong&gt;-Cómo influyó el contexto de la Unidad Popular en tu generación.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era para nosotros una apertura, un horizonte bien puesto, un ofrecimiento. Por eso se dio bastante el incorporarse a la temática de lo social contingente. Por ejemplo, durante ese período apareció una novela de Fernando Jerez que se llama &lt;em&gt;El miedo es un negocio&lt;/em&gt;, donde se trata el tema del pánico financiero que se provocó apenas Allende ganó la elección. En el mismo período aparecen cuentos de Skármeta donde por primera vez se aprecia un interés por la política. Un cuento de Manuel Miranda Sayorenzo plantea de alguna manera el fenómeno de la nacionalización del cobre. En un cuento mío se aprecian o se vislumbran problemas derivados de la Reforma Agraria. Eran cuentos imaginativos, no eran informes hechos ficción. Pero todo lo que se estaba viviendo está presente en nuestra literatura. La Revolución Cubana, Los Beatles, el rock.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-La nominación de “novísimos” tiene cierta connotación rupturista. ¿Qué influencias reconocen?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La vertiente nuestra fue la novela norteamericana de los años treinta. Hemingway, Faulkner, Dos Passos, Saroyan. Y también la novela de post-guerra: Norman Mailer, Keruac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-De tus antecesores, la generación del 50, ni hablar.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La generación de 50 está influida por factores que a nosotros no nos tocaron. El existencialismo sartreano, o por una mala interpretación del existencialismo sartreano. Además es una generación bastante burguesa ideológicamente. Y por supuesto se nota en su literatura. Muchos autores tienen centrado su interés en el orden de las viejas familias, en la decadencia de la alta burguesía, cosa que a nosotros no nos motivaba para nada. Éramos una generación más vitalista, más arremetedora. Nos gustaba más el grito en el cielo que la putrefacción en viejas casonas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-1774971107876753658?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/1774971107876753658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=1774971107876753658' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1774971107876753658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1774971107876753658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/06/sueo-ligero-con-poli-dlano.html' title='sueño ligero con Poli Délano'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-9068242957126115727</id><published>2008-06-04T17:06:00.001-07:00</published><updated>2008-06-04T17:10:49.282-07:00</updated><title type='text'>sueño pesado con Marco Antonio de la Parra</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;-Háblame de la vanidad.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vanidad es una tentación de la época. Todo se transforma en vanidad, en entrevista, en fotografía. Entonces es muy desfigurador: ¿qué tiene que ver con lo que estoy haciendo? Las palabras te comienzan a pesar como quintales de harina, es una cosa espantosa, uno no puede hablar tranquilo, tiene que cultivar una imagen, y cuando eso restringe la libertad es peligrosísimo. Ahora, hay gratificaciones, están ahí, al lado, y hay que andar esquivándolas cada diez minutos. Eso ha sido muy potenciado por estos años. Estos años han provocado una irrupción violenta de la cultura narcisística contemporánea, lo cual nos pone al día y estamos ahí con el posmodernismo en general, pero al mismo tiempo es un excelente virus para frenar el desarrollo realmente intelectual de la nueva sociedad. Yo encuentro muy peligroso para el arte –aunque bueno para los artistas- las becas, ¿te fijas? Porque se crea una cosa narcisística indescriptible, temible. Los críticos hacen comentarios que nadie entiende y ya no te preocupa comunicarte, ni sobrevivir. Balzac escribía para pagar las deudas, y lo hacía harto bien. Es importante entonces escribir para pagar las deudas. El escritor que es capaz de crearse un público –esto es de Pepe Donoso- es un buen escritor. Capaces de convertirse en escritores vendibles sin renunciar. Yo quiero llegar de alguna forma a ganar dinero con la literatura, sin venderme. Esa es la adversidad, ¿te fijas? Porque ¿cómo llegó yo a ganar dinero para sobrevivir (para sobrevivir, no me interesa tener un palacio en Beverly Hills), para hacer más literatura sin renunciar un ápice a mis principios? En ese sentido yo soy un gran defensor de las capacidades estimulantes del subdesarrollo. Para mí fue tremendamente estimulante el ambiente médico después del Golpe. Esto suena raro, porque uno tiene que hacer el voto de decir: “todo estaba castrado, etc., etc” Pero yo creo que precisamente eso nos obligó a sobrevivir creando espacios. Lo que se castró fueron los espacios habituales. Los escritores sonaron, los teatristas habituales también, pero los médicos nos pusimos a escribir, ¿te fijas? Creo que ahí se cumplió la ley que dice Freud respecto a los sueños: donde se ejerce censura, la energía se expresa por otros lados. Transformamos lo rudimentario en virtud. Es decir, lo malo en bueno. Y no por una inversión perversa de decir lo malo es bueno, como cierta vanguardia que convierte en objeto de arte el defecar arriba del escenario. No, eso no. Sino empezar a trabajar sobre nuestros defectos, nuestras inhibiciones, dificultades y pobrezas, ¿te fijas?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-9068242957126115727?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/9068242957126115727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=9068242957126115727' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/9068242957126115727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/9068242957126115727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/06/sueo-pesado-con-marco-antonio-de-la.html' title='sueño pesado con Marco Antonio de la Parra'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-6058432973145154572</id><published>2008-05-27T17:55:00.000-07:00</published><updated>2008-05-27T17:58:07.920-07:00</updated><title type='text'>sueño erótico con Diamela Eltit</title><content type='html'>&lt;strong&gt;-Tus novelas aparecen como una gran reflexión sobre el poder.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Te diría que el primer punto en el que yo me ubiqué no es un punto tan reflexivo.  Creo que fue bastante más subjetivo y que después he podido elaborarlo mejor. Pero de ninguna manera es un programa, una programática, sino que tiene que ver casi con una constitución somática, por decirlo de algún modo: como una escritura somatizada que después me di cuenta que efectivamente apunta a indicar –al menos indicar- diversos problemas en los que opera el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Te refieres a las formas en que el poder se enquista en los cuerpos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto. Lo primero es cómo tú manejas los cuerpos, y eso va muy ligado al lugar. Creo que la ciudad es muy definitiva en relación a marcar gestos, a marcar una erótica con el espacio;  si miras los cuerpos populares, ves ciertos movimientos muy precisos que no están en otros cuerpos que habitan otros espacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-En “El cuarto mundo”, en el momento que los mellizos comprueban sus diferencias corporales, aparece cierto sentimiento de castración en la mujer, expresado en la envidia del pene, que es una cuestión teórica bastante convencional.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es efectivo. Estaría enunciando el problema de la envida del pene, pero desde el hombre. Es el hombre el que habla y yo trabajé con ciertos estereotipos. Eso no está nunca puesto en la boca de la mujer, lo que es un pequeño detalle importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-También tocas el fenómeno de la maternidad, quizás como una forma de opresión cultural.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pienso que es una de las últimas prácticas artesanales que quedan en el mundo. Es decir, cada niño se hace de uno en uno. Que un organismo decida en un minuto engendrar, que un cuerpo elabore al interior otro, es casi sublime, por decirlo de alguna manera. Entonces me perturban los discursos ideológicos dejados caer sobre ese hecho, y que eso obligue, especialmente en nuestros países, a roles bastante manipulados y que el placer de eso se transforme en displacer por la carga convencional que tiene ser madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Hay un estilo poco canónico de tu escritura. ¿Qué es lo que buscas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Va a parecer bastante soberbio lo que digo, pero ese es problema de los otros, no mío. Diría que estoy menos domesticada, tan simple como eso. Yo no busco nada, yo escribo -y en castellano por lo demás-, y si se generan problemas, mi función, mi deber, mi punto ético, sería abrir sentidos, y si el otro se niega a abrirse los sentidos, significa que está en un problema de domesticación de lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Así, al parecer, tu oficio se reviste de una especial función política.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De eso te estaba hablando. Yo soy escritora, y para mí la escritura es mi forma de militancia. Cuando te digo esto lo digo en serio. Mi mundo es la literatura, trabajo en literatura, he estudiado desde siempre literatura, he dejado mucho por la literatura, he ganado también, y voy a morirme en la literatura. Y lo que me moviliza es creer que mi literatura tiene una función política, que es abrir sentido; es, en el sentido más pedestre, regular algunos sistemas de lectura a través de reformular la escritura en ciertos puntos que no son muchos, una cosa mínima de alteración es ya una función política. Tiene que haber cambio. Si no hay cambio, esto no tiene sentido para nadie, para nadie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-6058432973145154572?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/6058432973145154572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=6058432973145154572' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/6058432973145154572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/6058432973145154572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/05/sueo-ertico-con-diamela-eltit.html' title='sueño erótico con Diamela Eltit'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-2523926769705538537</id><published>2008-04-18T11:07:00.000-07:00</published><updated>2008-04-18T11:09:58.248-07:00</updated><title type='text'>diez razones por las cuales Claudia Apablaza debiera ser el próximo Premio Nacional de Literatura</title><content type='html'>1-     Es mujer en edad fértil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2-     Luego de recibir el premio, escribiría un cuento contra el complot del premio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3-     Ayudaría a financiar la Universidad Autónoma Manuel Rojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4-     Escribiría un manual para jóvenes poetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5-     Sería parte del jurado del próximo año y podría votar por Luis Valenzuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6-     Editaría su próxima novela bajo el sello Johannes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7-     Celebraría con Sor Juana Inés de la Cruz y Pierre Bourdieu en el café Escondido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8-     Financiaría los libros de una editorial de bajo tiraje. Verbigracia, la Calabaza del Diablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9-      Invitaría a un narrador joven de mi patria a conocer Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10-  Le dedicaría el premio a Diamela Eltit.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-2523926769705538537?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/2523926769705538537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=2523926769705538537' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2523926769705538537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2523926769705538537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/04/diez-razones-por-las-cuales-claudia.html' title='diez razones por las cuales Claudia Apablaza debiera ser el próximo Premio Nacional de Literatura'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-1028070914568413948</id><published>2008-03-09T13:51:00.000-07:00</published><updated>2008-03-09T14:05:05.386-07:00</updated><title type='text'>el camino de la perfección</title><content type='html'>Un arbolito perfectamente podado. Pulcritud. Asepsia. He ahí el camino. Y yo practico según las medidas indicadas por el maestro-niño, a quien imagino sentado y mudo entre las escuálidas raíces narrativas de mi patria.&lt;br /&gt;Escuché rumores malsanos de que me encontraba varado en un balneario de la Península de Yucatán, exponiendo sin pudor mi piel blanca y rugosa, y escuchando &lt;em&gt;Tijuana Makes Me Happy&lt;/em&gt; en mi iPod de última generación. Calumnias. Conozco mejores formas de suicidio que el nortec y el cáncer a la piel.&lt;br /&gt;Por eso practico sin moverme de mi casa larga, escuchando sólo los reclamos de Manseca.&lt;br /&gt;A veces pienso que lo estoy logrando. Saludo entonces con un mantra al maestro-niño, nuestro propio Ram Bahadur Bomjan: “Mi patria tiene los narradores que se merece”. Correctos. Impecables. Inocuos. Digo y lo repito: “Mi patria los necesita”. Es un descubrimiento tardío pero ineludible. Ellos, mucho antes que yo, iniciaron el camino. La ambición rompe el saco y sólo Marín, con la muerte mirándolo de cerca, puede seguir pensando lo contrario. Lo entiendo. Yo también estoy viejo y le temo a la muerte. Pero no pienso que los años entreguen sabiduría. Al contrario. Por eso observo al maestro-niño y aprendo. Podo. Saco ramitas inútiles. Entrego mi propia vejez al aprendizaje. Marín en cambio se rebela. Aunque al menos cuenta con el amor condicional de los narradores jóvenes de mi patria. Pero nadie le sigue el paso. Ni siquiera en su cruzada por sepultar al muerto infame de Volodia. Sus ladridos me recuerdan a los de Manseca. Un perro calvo y endémico que intenta seguir siendo el guardián de algo que ya no existe.&lt;br /&gt;Yo en cambio observo y practico para dar el gran salto. Podo. Y así, con mi tijera mariposa, seguiré buscando la perfección. Porque en el fondo de mi corazón beligerante sé que la única perfección posible es el silencio. Para allá vamos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-1028070914568413948?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/1028070914568413948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=1028070914568413948' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1028070914568413948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1028070914568413948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2008/03/el-camino-de-la-perfeccin.html' title='el camino de la perfección'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-7406124106483869075</id><published>2007-12-24T11:54:00.000-08:00</published><updated>2007-12-24T11:59:32.067-08:00</updated><title type='text'>los diez regalos navideños más apetecidos por los narradores de mi patria</title><content type='html'>Escucho a los niños que arropados gritonean en la calle alrededor de una piñata colorinche. Cierro los ojos y me imagino vendado, ciego, con mi bate de béisbol tratando de dar en el blanco. Imagino un golpe certero, un silencio demoledor y una lluvia de dulcecitos que le alegra la vida a los narradores de mi patria. Abro los ojos y sólo veo esta casona húmeda, sin ningún tipo de adorno navideño. Los gritos persisten en la calle. Un aire helado de buenos augurios se cuela por mi boca. Lo retengo unos segundos en la garganta y luego lo  entrego convertido en palabras. Es una carta que coloco en un zapato viejo, junto a la ventana. Quién sabe: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-     Una mención al paso en una entrevista a Fresán&lt;br /&gt;2-     Una foto digital con Paul Auster&lt;br /&gt;3-     Un tecito con Tess Gallagher&lt;br /&gt;4-     Un llamado de Sergio Gómez&lt;br /&gt;5-     Un mensaje de texto de Vila-Matas&lt;br /&gt;6-     Un BlackBerry, pantalla TFT y bluetooth.&lt;br /&gt;7-     Una sesión de espiritismo con Bolaño&lt;br /&gt;8-     Una fiesta de fin de año con Paulina Urrutia&lt;br /&gt;9-     Un diccionario catalán/castellano-castellano/catalán &lt;br /&gt;10-  Una reseña en la sección cultural del diario Benalmádena Hoy, del Ayuntamiento de Benalmádena, Provincia de Málaga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-7406124106483869075?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/7406124106483869075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=7406124106483869075' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/7406124106483869075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/7406124106483869075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/12/los-diez-regalos-navideos-ms-apetecidos.html' title='los diez regalos navideños más apetecidos por los narradores de mi patria'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-1904058930638616982</id><published>2007-12-09T05:58:00.000-08:00</published><updated>2007-12-15T02:41:41.440-08:00</updated><title type='text'>bolaño después de bolaño</title><content type='html'>Es sabido que desde que vivo retirado en esta casa larga de Arturo Ibañez, en Coyoacán, ya casi nadie me visita. Sólo de tanto en tanto escucho los ladridos estridentes de Manseca, el perro xoloitzcuintle que heredé de Dolores Olmedo. Casi siempre se trata del cartero que arroja una cuenta y después huye pedaleando a toda velocidad. En el peor de los casos se trata de alguno de los alumnos que formé en mi fallida vida académica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace una semana, sin embargo, Manseca se quedó en silencio. Yo me encontraba recostado en el sofá de la sala, con la computadora sobre mis piernas, leyendo los blogs de algunos jóvenes que penosamente han equivocado el camino. Entonces me pareció escuchar que alguien gritaba desde la calle. Al principio pensé que los gritos iban dirigidos a una casa vecina, de modo que seguí en lo mío. Pero los gritos persistían. El silencio de Manseca, sin embargo, me resultó preocupante. A disgusto me puse de pie y me asomé por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Estoy llamándote hace una hora, viejo chingón –me dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía el mismo pelo enmarañado, las extremidades huesudas y el aspecto enfermizo que recordaba de la última vez que nos encontramos, hace quince años, en un restaurante de la Barceloneta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ábreme la puerta –siguió- que ya me cago de frío-. Me fijé que Manseca estaba en el otro extremo del pasillo, en estado de alerta, con las orejas levantadas hacia atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hagamos retórica. Lo primero que pensé al verlo fue: mierda, se va a fumar los últimos cigarros que me quedan. Y fue así, tal cual, pero valió la pena. Al menos no se trataba de uno de mis alumnos y la conversación resultó interesante e iluminadora. Hablamos de la muerte, de su muerte, de lo gratificante que ha sido. Pensé que se refería al reconocimiento público, así es que le dije que a veces me avergonzaba y que eso era lo único que por el momento contenía mis propias ganas de morirme. Él levantó sus cejas por sobre los lentes redondos y, asintiendo con resignación, dijo que me estaba volviendo un viejo chocho. Obviamente ese reconocimiento le importaba una mierda. Se refería, dijo, a la inmensa cantidad de gente interesante con la que ahora podía conversar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos dijo mantenerse informado. Todos los días se dedicaba a navegar por la web un par de horas. Me confesó que le encantaban mis listas, que se reía mucho. Pero que a veces también puteaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo se te ocurre poner a Baradit antes que a la Nona Fernández?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le expliqué que podíamos concordar en que se trataba de un juego, un juego arriesgado pero en ningún caso azaroso. Le mostré sobre un papel la fórmula que justifica cada lugar en mis listas. Él se tomó con una mano los huesos de la barbilla, con la otra le dio una nueva chupada a su cigarrillo y se quedó así, mirando el papel, por un largo rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres un pendejo –dijo luego, y yo entendí de inmediato que lo decía a la mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, de la nada, me preguntó si Jaime Quezada estaba vivo. Le respondí que no tenía idea, que hacía muchos años que no sabía de él, que probablemente todavía vivía en su confortable casita de campo, en La Florida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Que se pudra –remató él, volviendo a mirar el gráfico y las fórmulas de mis listas estampadas sobre el papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preguntó mi opinión sobre los narradores jóvenes y no tan jóvenes de Chile. Dijo, más concretamente: trata, si puedes, de desarrollar un poco más lo que piensas de los narradores de tu patria; a veces una puta lista no basta. Reparé, claro, que dijo “tu” patria, y hasta me pareció advertir un tonito despectivo en ello. Pensé en reprochárselo, pero al final terminé hablando de Alejandro Zambra, elucubrando sobre la obra de Lina Meruane y traté de hacer presagios respecto a Pablo Rumel y a Esteban Catalán. Él me escuchó todo el rato haciendo muecas de poca convicción, enroscando los labios hacia arriba y hacia abajo, como en un estúpido juego infantil. Entonces quiso saber las razones de lo que él llamó mi retiro anticipado. En este punto le dije, terminante, que mejor no se metiera en lo que no le incumbe. Él guardó silenció y luego soltó una carcajada estruendosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eres un viejo de mierda –dijo y luego se puso a toser por largo rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando recuperó la compostura aseguró que no tenía la menor de las dudas, que el único narrador significativo en Chile es Germán Carrasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces lo dejé hablando solo y me fui a recostar un rato a la pieza de servicio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-1904058930638616982?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/1904058930638616982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=1904058930638616982' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1904058930638616982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/1904058930638616982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/12/bolao-despus-de-bolao.html' title='bolaño después de bolaño'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-4092230538526317620</id><published>2007-11-20T10:39:00.001-08:00</published><updated>2007-11-22T05:44:21.228-08:00</updated><title type='text'>principal candidato para obtener el próximo Premio Nacional de Literatura</title><content type='html'>Augusto Góngora&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-4092230538526317620?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/4092230538526317620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=4092230538526317620' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4092230538526317620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4092230538526317620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/11/principal-candidato-para-obtener-el.html' title='principal candidato para obtener el próximo Premio Nacional de Literatura'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-5884491000726479436</id><published>2007-11-13T16:08:00.000-08:00</published><updated>2007-11-14T06:57:46.951-08:00</updated><title type='text'>mujeres</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cómo extraño a mi amiga Dolores Olmedo, con quien solíamos tener largas conversaciones en su hacienda de la Noria, ahí en las faldas del cerro Tzomolco. De ella me queda un perro xoloitzcuintle, solitario y definitivo como mi propia descendencia, y sus nobles intenciones de conseguir que las mujeres reconvirtieran el poder en un espacio amplio y acogedor que incluyera también a los hombres. Pero Lola ya está muerta. Y en su ausencia las narradoras de mi patria compiten entre ellas y contra todos. Se arañan, se sacan los ojos y luego sonríen dulcemente. Quieren saborear el éxito, el gustillo mentolado del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es justo que así sea, nadie dice lo contrario. Pero entonces debieran también tanguearse y entender que la lucha es cruel y es mucha y uno y una lucha y se desangra por la fe que lo empecina. Quizás ya lo saben. Seguro que ya lo saben. Ya tienen el poder y tendrán más. Porque querrán más, siempre. Así funciona el asunto, para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lola me lo advirtió: te acusarán de misógino así sólo abras la boca. Sólo las mujeres tenemos derecho a hablar de las mujeres. Los negros de los negros. Los judíos de los judíos. Los poetas jóvenes de los poetas jóvenes. Pero de todos modos quiero hablar de ellas ahora que me llegan noticias alentadoras: las diamelas vuelven al ruedo y publican una tras otra, reafirmando sus respectivos triunfos de género. La novela es el género. Complejas, políticas, altamente inteligentes. Las mujeres leen. Las mujeres compran los libros. Es justo que sean ellas las que los publiquen. Que conciban sin dolor dolores ficticios. Ficcionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo de diamelas, por supuesto, no es idea mía. Algún crítico iluminado las bautizó así en honor a la maestra. La madre de todas las madres. Sacerdotisa. Diosa. Seguro Premio Nacional de Literatura durante el período presidencial de quien inventó aquello de la paridad como bandera de lucha. Así fue como le fue. Pero el apelativo de diamelas es impreciso o, al menos, dispar. Hay diamelas más diamelas que otras. Aunque todas son, de algún modo, diamelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la especulación teórica no es lo mío. Lo mío son las listas. Aquí va mi ranking, partiendo de las mejores a la peor de todas. Como Sor Juana Inés de la Cruz, bendita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-Lina Meruane&lt;br /&gt;2-Diamela Eltit&lt;br /&gt;3-Claudia Apablaza&lt;br /&gt;4-Beatriz Garcia Huidobro&lt;br /&gt;5-Andrea Maturana&lt;br /&gt;6- Isabel Allende&lt;br /&gt;7-Alejandra Rojas&lt;br /&gt;8- Pía Barros&lt;br /&gt;9- Alejandra del Río&lt;br /&gt;10-Nona Fernández&lt;br /&gt;11- Carolina Rivas&lt;br /&gt;12- Sonia González&lt;br /&gt;13- Patricia Poblete&lt;br /&gt;14- Teresa Calderón&lt;br /&gt;15- Flavia Radrigán&lt;br /&gt;16- Lilian Elphink&lt;br /&gt;17- Valentina Soto&lt;br /&gt;18- Alejandra Costamagna&lt;br /&gt;19- Larissa Contreras&lt;br /&gt;20- Andrea Jeftanovic&lt;br /&gt;21- Mónica Ríos&lt;br /&gt;22- Marcela Serrano&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-5884491000726479436?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/5884491000726479436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=5884491000726479436' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/5884491000726479436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/5884491000726479436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/11/mujeres.html' title='mujeres'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-2557032278957045887</id><published>2007-11-04T17:42:00.001-08:00</published><updated>2007-11-05T11:26:57.590-08:00</updated><title type='text'>que en paz descanse</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El libro es un objeto y como todo objeto tiene que desaparecer. Degradarse de una u otra forma. Lloran desde ya las viudas ilustradas. Histéricas. ¿Qué hacer? Celebrar. Lo literario hace rato que ya no circula por las páginas de papel y por las carcomidas tuberías de las instituciones que las imprimen. O circula mal, envilecido, banalizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos años quemé toda mi biblioteca. Los vecinos de Coyoacán llamaron a los bomberos. Después a la policía. Por último a la clínica siquiátrica. Desde lejos, la fogata parecía una sorpresiva fumarola del Ajusto. La vieron incluso desde Toluca. Desde entonces sólo leo en la pantalla. Aquí encuentro todo lo que necesito. Sin intermediarios. Los mercaderes han sido expulsados de mi templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dicen, sin embargo, que algunos jóvenes todavía sueñan con ver sus letras estampadas en una hoja de papel. Que algunos incluso hasta pagan por ello. Es una pena. Y un despilfarro. Debieran saber que publicar en el formato antiguo y convencional significa necesariamente algún grado de prostitución. Hay putas caras y putas de la calle, ya se sabe. Acá y allá es lo mismo. Allá, de todos modos, es más evidente. Cuatro cafiches manejan el tinglado. Primero contratan el stock de putas. Son pocas, finas y con estudios universitarios. Son capaces de llevar una conversación con el cliente. Luego las someten a un estricto régimen alimenticio. Las ponen a sudar en el gimnasio. Entonces las sacan a la calle. Las cuidan, les ponen guardaespaldas. Tienen una red que las protege. Ellas se llevan un pedacito insignificante de la torta. Los cafiches las golpean, pero ellas no dicen nada. Si les quiebran la nariz se someten a una nueva cirugía estética. Peor sería volver a pararse en una esquina. Pero los cafiches tienen sus días contados. Están nerviosos. No saben por qué tienen cada vez menos clientes. Le echan la culpa al Estado. Quisieran que les ayudaran a financiar sus putas. Un barrio rojo cuando menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo me río. Leo a los escritores jóvenes y me emociono hasta las lágrimas. Estoy viendo el cadáver de mi enemigo pasando frente a mi casa. Lloro de alegría. Soy viejo y a veces sentimental. Pero no soy optimista. El optimista es un pesimista mal informado y yo me mantengo muy bien informado gracias a la web. El asunto es que quiero presenciar la debacle mirándola de frente. Nunca con la vista en el piso. Ni menos mirando hacia atrás. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-2557032278957045887?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/2557032278957045887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=2557032278957045887' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2557032278957045887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2557032278957045887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/11/que-en-paz-descanse.html' title='que en paz descanse'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-2762858644347948901</id><published>2007-10-27T15:29:00.000-07:00</published><updated>2007-10-27T19:15:19.610-07:00</updated><title type='text'>los siegos que faltan</title><content type='html'>Toda lista comporta un acto voluntario o inconsciente de marginaciones. Pero a una lista siempre se le antepone otra. Se requiere abrir un poco las narinas. Como es de suponer, el resultado es sólo un nuevo catastro de arbitrariedades. Me he especializado en ello. Las noches sin ventilador, a tres mil quinientos metros de altura, resultan a veces insufribles. Mi mente divaga acalorada, se pierde en algunos recuerdos inútiles y finalmente se aferra a la baranda de una nueva lista. El procedimiento es sencillo. Y divertido. Dejo que los nombres lleguen a mi cabeza libres de cualquier presión interna. Las externas las doy por descartadas, nadie acá sabe de mi existencia. Luego, cuando el listado supera al menos en dos tercios la cantidad requerida (ésta ya es un imposición, dada por los criterios de la estética o la simétrica del listado) me detengo y reposo un par de días. Entonces vuelvo sobre los nombres y comienzo el descarte. Al principio resulta fácil. Lo complicado es al final, cuando dirimir se convierte en un acto de osadía. Son momentos intensos que preferiría evitar. Sin embargo, me someto. El rigor en esta etapa de mi vida funciona como un repelente de la muerte. O su ilusión. Cuando la lista calza entre los márgenes establecidos, vienen otros dos días de reposo. Se producen entonces pequeños ajustes. Recién ahí la lista está lista. Perdonen el estúpido juego de palabras. A mi edad cualquier juego resulta patético. Dispuesta queda la lista para someterla al juicio de un hipotético lector. Reconozco en este punto otro momento de extravío. El pinchazo de la duda, el abismo de la incertidumbre. Aquí, por ejemplo, ofrezco los 28 marginados en condiciones de anteponerse a los siegos. Frente a frente. Imagino una partida de ajedrez -una guerra-, donde cada bando avanza comiéndose los unos a los otros. Sólo sobrevivirán unos pocos. El rey, lo sabemos, ya está muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1- Antonio Díaz&lt;br /&gt;2- Valentina Soto&lt;br /&gt;3- Luis Herrera&lt;br /&gt;4- Pablo Rumel&lt;br /&gt;5- Gabriel Medrano&lt;br /&gt;6- Ignacio Fritz&lt;br /&gt;7- Patricio Jara&lt;br /&gt;8- María José Viera Gallo&lt;br /&gt;9- Luis Marín&lt;br /&gt;10- Andrés Gómez&lt;br /&gt;11- Alejandro Cabrera&lt;br /&gt;12- Rafael Gumucio&lt;br /&gt;13- Andrea Maturana&lt;br /&gt;14- Alfredo Sepúlveda&lt;br /&gt;15- Larissa Contreras&lt;br /&gt;16- Cinthya Rimsky&lt;br /&gt;17- Sergio Missana&lt;br /&gt;18- René Arcos Levi&lt;br /&gt;19- Alberto Fuguet&lt;br /&gt;20- Lilian Elphik&lt;br /&gt;21- Roberto Merino&lt;br /&gt;22- Pablo Azócar&lt;br /&gt;23- Gonzalo Contreras&lt;br /&gt;24- Guido Eytel&lt;br /&gt;25- Jaime Collyer&lt;br /&gt;26- Antonio Ostornol&lt;br /&gt;27- Marcelo Mellado&lt;br /&gt;28- Diamela Eltit&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abra el libro de reclamos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-2762858644347948901?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/2762858644347948901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=2762858644347948901' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2762858644347948901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/2762858644347948901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/10/los-siegos-que-faltan.html' title='los siegos que faltan'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-8413112984234714453</id><published>2007-10-17T13:54:00.000-07:00</published><updated>2007-10-17T13:55:52.722-07:00</updated><title type='text'>De por qué Alejandro Zambra es el mejor narrador chileno vivo</title><content type='html'>Porque sus libros son cortitos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-8413112984234714453?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/8413112984234714453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=8413112984234714453' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/8413112984234714453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/8413112984234714453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/10/de-por-qu-alejandro-zambra-es-el-mejor.html' title='De por qué Alejandro Zambra es el mejor narrador chileno vivo'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-585559649911004912.post-4757940035919520217</id><published>2007-10-11T05:22:00.000-07:00</published><updated>2007-10-11T05:26:44.874-07:00</updated><title type='text'>los siegos</title><content type='html'>El antiguo barrio de Coyoacán es aburrido. Mis días pasan sin motivo y sin trabajo rentado. Solo, desde que enviudé trágicamente. Por eso me entretengo haciendo listas, selecciones, rankings. Y viendo pornografía en Internet. Ayer, por ejemplo, me encontré con &lt;a href="http://www.lasiega.org/"&gt;www.lasiega.org&lt;/a&gt;  donde se presenta una interesante muestra de 28 escritores chilenos. Fértil provincia señalada.  El gran torneo de la literatura meridional amerita una fórmula para escoger a los mejores y a los peores. Que los autores se esfuercen por ingresar al selecto grupo de los Top Ten; que se preocupen los candidatos a la segunda división. Se ve clarito. Hay promesas y jugadores golpeados, al borde del retiro. Lo dicen los boxeadores y no cumplen: mejor retirarse a que te retiren. ¿Qué se puede decir de estos 28 gladiadores? Que cuando nacía el primero de los seleccionados el último tenía ya 42 años.  Que bien podría ser su abuelito.&lt;br /&gt;Otros podrán ir armando la lista de los que faltan. Son muchos. Los excluidos siempre son  más que los incluidos. Y mejores.  Pero desde acá, lejos ya de las pasiones humanas, lejos de la vulgar cercanía de los cuerpos amigos, coloco mi ranking al servicio del Gran Jurado Universal. Ese que no boletea ni se colude. Ese que lee más allá de lo evidente.  Desde el mejor al peor.  Agradezco desde ya esta oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-   Pablo Toro; Fiestas&lt;br /&gt;2-  Marcelo Simonetti;  Queremos tanto a Julio.&lt;br /&gt;3- Alejandro Zambra; Historia de una sábana.&lt;br /&gt;4- Leonardo Boscarin; Marion&lt;br /&gt;5- Carlos Labbé; Duodécima coreografía espiritual&lt;br /&gt;6- Claudia Apablaza; Consejos para un joven cuentista.&lt;br /&gt;7- Roberto Brodsky; De El arte de callar&lt;br /&gt;8- Jorge Baradit; Innergy&lt;br /&gt;9- Alvaro  Bissama: Había un tipo en el sanatorio&lt;br /&gt;10- Esteban Catalán; El principito&lt;br /&gt;11- Tito Matamala: El pequeño solo ilustrado&lt;br /&gt;12- Nona Fernández; 10 de Julio Huamachuco&lt;br /&gt;13- Pedro Lemebel; Querida Liz&lt;br /&gt;14- Lina Meruane -  Fruta podrida&lt;br /&gt;15-  Pía Barros; Los Inti siempre&lt;br /&gt;16- Roberto Contreras; Maltrato animal&lt;br /&gt;17-Diego Zúñiga; de Malasia&lt;br /&gt;18- Luis López-Aliaga; Sécame&lt;br /&gt;19-  Mónica Ríos; Una actriz desaparece&lt;br /&gt;20- Alejandra Costamagna; El bien detrás del mal.&lt;br /&gt;21-  Marcelo Leonart; Crías&lt;br /&gt;22- Andrea Jeftanovic; Árbol genealógico&lt;br /&gt;23- Ramón Díaz Eterovic; De “El color de la piel”&lt;br /&gt;24- Ricardo Gattini; Giovanni, el alegre muchacho de Florencia&lt;br /&gt;25- Gonzalo León; Viña del mal&lt;br /&gt;26- Emilio Gordillo; Cruces&lt;br /&gt;27- Guido Arroyo: El proyectista.&lt;br /&gt;28- Luis Valenzuela Prado; A nadie le importa mi sufrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por favor difunda,  no confunda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/585559649911004912-4757940035919520217?l=eltediofinal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eltediofinal.blogspot.com/feeds/4757940035919520217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=585559649911004912&amp;postID=4757940035919520217' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4757940035919520217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/585559649911004912/posts/default/4757940035919520217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eltediofinal.blogspot.com/2007/10/los-siegos.html' title='los siegos'/><author><name>Dr. Chapatín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08061186260657565875</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry></feed>
